Un devastador incendio que se inició el martes dejó centenares de muertos en la cárcel de Comayagua, al noroeste de la capital hondureña, Tegucigalpa.
El siniestro se declaró cerca de las once de la noche, hora local. Las familias de los reos se agolparon a las afueras de la prisión e incluso protagonizaron enfrentamientos con la policía.
Las autoridades calculan que en la cárcel había más de 800 presos.
Las familias de algunos de los más de 350 presos que murieron en el incendio de la cárcel de Comayagua, en el centro de Honduras, realizan una vigilia a las puertas del presidio para expresar su luto, pero también para pedir explicaciones.
Los parientes se preguntan por qué no dejaron salir a los reclusos cuando las llamas comenzaron a propagarse y por qué había 900 internos en un presidio con capacidad para menos de la mitad, entre otras cosas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario