miércoles, 27 de abril de 2011

"Tres mártires por un dólar": comercializan la revolución egipcia


La revolución de Egipto, que comenzó el 25 de enero, está teniendo un gran impacto en la cultura popular, pero algunos en ese país se preguntan si las nuevas canciones, anuncios y camisetas mantienen vivo su espíritu o lo trivializan.
Yolande Knell

Durante los vertiginosos días de protestas contra el gobierno, una bandera egipcia roja, blanca y negra era, sin duda, el accesorio imprescindible.

Ahora, sin embargo, uno puede mostrar su compromiso con la revolución con una gama de sombreros y bolsas en los colores nacionales. Bandas para la cabeza y pulseras a juego están también muy de moda en esta primavera árabe.

"Si quieres colmar las expectativas, puedes puede tener el botón, el pañuelo, la cinta, la bandera y la camiseta", dice Tamer, que lleva una gorra con un escrito sobre el 25 de enero. "Tu traje entero puede ser con los colores de la bandera de Egipto".

"He estado comprando pegatinas para el parachoques del coche", dice Dina. "Es sólo por diversión, para fomentar las ventas, para impulsar la revolución".

"Dejé mi tienda en el mercado de Khan el-Khalili porque no hay turistas y necesito ganar dinero", dice Waleed Mohammad, un vendedor de camisetas. "A la gente le gusta esta camisa que dice '25 de enero: soy libre'".

Sin embargo, algunas ofertas concebidas como homenaje a los manifestantes que murieron en el levantamiento rayan en el mal gusto.

"En algún momento, la revolución se ha convertido en algo trivial o no respetado", dice el bloguero Wael Abbas.

"Había un tipo vendiendo imágenes de los mártires (personas que murieron durante los eventos) y gritando: 'Mártires, mártires. Compre tres mártires por un dólar'. Escucharlo me estremeció".

Canciones de libertad

Para muchos egipcios, sin embargo, los himnos revolucionarios son más atractivos.

Una canción, "Sout Al-Hurriya" ("Voz de la libertad"), filmada durante las manifestaciones en la Plaza Tahrir por un grupo de amigos músicos, casi se ha convertido en la melodía representativa de la revolución.

"En todas las calles de mi país, la voz de la libertad está llamando", dice el estribillo.

"Estábamos tratando de ser algo así como un medio de comunicación alternativo para oponernos a la televisión estatal porque estaba diciendo muchas cosas malas sobre los manifestantes", dice el cantante y productor Hany Adel.

"Queríamos mostrarle a nuestro país el tipo de personas que realmente estaban en la plaza", añade.

La canción se convirtió rápidamente en un éxito en internet, pero en una de esas extrañas vueltas que da la vida, a raíz de las reformas en los medios oficiales, ahora se muestra regularmente en la televisión estatal.

"Se hizo famosa porque es cantada desde el corazón", dice Hany.

El rapero Karim Abdul Rahman filmó un video musical el 28 de enero para acompañar una canción suya que llamaba a la revolución y que había sido prohibida.

"Quería que las letras motivaran a la gente", dice. "Ahora puedo decir todo lo que quiera sin ningún temor. Es lo mismo para todos los medios de comunicación, para el rap, las canciones y las películas. Contamos con artistas talentosos de todo tipo".

Dibujos animados creativos

En un estudio de techo alto en el centro de El Cairo, el dibujante Mohamad Shennawy disfruta rompiendo viejas barreras con sus nuevas obras.

"Hay una gran diferencia entre antes y ahora", dice.

"Dibujamos libremente a Mubarak, a los hombres de negocio corruptos y a la seguridad del Estado. Todos estos iconos que no se podían dibujar antes, ahora se pueden dibujar sin problemas", señala.

La portada de la última edición de la revista de historietas Toktok, que Shennawy produce con otros artistas, muestra una pequeña figura armada con un signo de Facebook derrotando a las fuentes de poder del gobierno anterior.

"Hubo muchísima inspiración en la revolución: el humor de los egipcios, su coraje que puso fin a tabúes y las historias de corrupción", dice Shennawy.

En momentos en que los egipcios se enfrentan a tiempos difíciles política, social y económicamente, la cultura pop levanta los espíritus, permite escapar un poco de la rutina y promueve el patriotismo.

Como era de esperar, los anunciantes no han tardado en entrar en el escenario.

Vallas publicitarias en todo el centro de El Cairo, patrocinadas por empresas de construcción y telecomunicaciones, usan imágenes revolucionarias y lemas como "Vamos a construir Egipto" o el comando de computación "Reiniciar".

Incluso las cajas de tomates vienen con un logotipo del 25 de enero.

Hay algo de hipocresía. Al igual que ciertas celebridades, muchas de las grandes empresas tenían estrechas relaciones con el gobierno anterior y no apoyaron la revolución al principio.

Pero es clave para su éxito que todo el mundo compre ahora su marca.

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